Un domingo en la Plaza Roja de Moscú : En Rusia se sigue hablando de Socialismo
Thomas Ramírez Salas

Luego de 17 años del fin del Bloque Soviético, muchos añoran lo que se vivía en aquella época, ellos aún cantan sus canciones. Grande y ondeando, la bandera de la URSS sigue en manos de quienes lucharon hasta el final por mantener los ideales de Lenín

Un domingo en la Plaza Roja de Moscú : En Rusia se sigue hablando de Socialismo

Moscú, Federación Rusa. Es el inicio del verano en Moscú. Es domingo y la Plaza Roja, centro de grandes luchas y alto valor histórico está abarrotada de gente. Entre el click de las fotos y las decenas de lenguas extranjeras que se escuchan y nos trae el recuerdo, la reflexión sobre lo que fue y lo que ya no es esta ciudad, hoy capital de la Federación Rusa.

Y es precisamente en el icono ¨turístico¨ de Moscú, la imponente Plaza Roja, donde se desarrolla esta historia, pues estábamos allí, viendo las imágenes de Lenín, oyendo distintas melodías comunistas y discursos de los líderes de la era soviética, cuando de repente, un junto a un grupo de octogenarios, ¨revolucionarios y comunistas¨, como no los hicieron saber de entrada, gritaron al unísono: ¨Patria o Muerte (…) venceremos¨ al reconocer de donde proveníamos.

No era fácil distinguirlos por la lluvia de recuerdos (souvenir) que se venden en la cercanía de la Plaza Roja, la mayoría alegóricos a la época soviética. Sin embargo, una bandera permaneció sobresaliente, en su totalidad roja, y con un logo en la parte superior izquierda que fue elocuente en su significado y motivo.

Se trata de una agrupación de personas que apoyan el sistema socialista que regia los destinos de los soviet durante más de 85 años en Rusia y lo que se conoció como la Unión de Naciones Socialistas Soviéticas (URSS). Cada domingo, asisten religiosamente a su llamada ¨plaza de la Revoluciòn¨ (como la catalogan) a rendirle tributo a Vladimir Ilich Ulianov Lenín y a recordar la época de esplendor del modelo socio-político que él defendió.

Irania Ilianov, mujer de 62 años, sonriente y locuaz, nos recibió junto a su grupo en un pequeño extremo del lateral izquierdo de la Plaza Roja, donde cada domingo visitan a su líder.

¨Estamos alegres de ver la gente de Venezuela aquí en la plaza de la Revolución Soviéticas, nos comentó Ilianov, coreando junto su grupo la canción ¨Cuba, mi amor¨, pieza musical típica y muy conocida dentro de la comunidad soviética, que se entonaba en tributo al triunfo revolucionario del pueblo cubano y del comandante Fidel Castro cada vez que éste visitaba la Plaza Roja.

Luego de comentarnos ciertas historias y anécdotas de la época soviética, explicó que todos los domingos, desde 1991, acude a la Plaza Roja a rendir tributo al sistema político en el cual cree, con ello, nos comentó, reivindica viejos momentos de su historia.

¨Cada domingo desde el año 1991, nosotros los comunistas, la gente del pueblo, venimos para acá a la plaza de la Revolución y el Mausoleo de Lenín. Mientras estemos vivos, lo haremos¨, sentenció.

En su plática, nos indicó el conocimiento y respeto que sienten por el proceso revolucionario que se viven en Venezuela, y en especial por el presidente Chávez, a quien no sólo le conocen el nombre, sino las acciones y proceder revolucionario.

¨Toda la gente de Rusia, los del pueblo (…) ¡pregúntale!, todos ellos saben quién es Hugo Chávez (…) le tenemos mucho respeto, le amamos y creemos que puede ayudar mucho a su país¨, comentó.

Precisamente, este martes, se inicia la quinta visita del mandatario venezolano a Moscú desde su llegada a la Presidencia de la República en 1999.

Moscú, entre las cúpulas y las luces de neón

Es notable la diferencia entre esta Moscú y la soviética. Grandes vallas publicitarias de marcas mundialmente famosas adornan sus avenidas y también lo hacen consignas y monumentales estructuras artísticas de escritores soviéticos como Dostoievski, Mayacowsky y el propio Lenín, quien, pese a ser recordado en la actualidad como una figura histórica, permanece presente en el vocablo del pueblo que creen en sus ideales.

Como legado de la antigua era soviética, Moscú es una ciudad donde el sincretismo de estilos, el urbanismo moderno y gótico, realzan su pintoresca presencia en el mundo actual. En sus calles, anchas y extensas en sus mayoría, existen vestigios de lo que fue la capital del bloque soviético y en sus plazas, todavía existen monumentos alegóricos a Lenín, Marx y a batallas ganadas por el Ejército Rojo (1917-1991) tanto a lo interno como en defensa de su soberanía por parte de foráneos.

Aunque son acostumbrados a las bajas temperaturas durante el invierno, en esta época del año, los moscovitas aprovechan para lucir los atuendos que los 15 grados bajo cero promedio de los meses de diciembre, enero y febrero les impide mostrar.

Pero más allá de lo actual, esta ciudad, capital de la actual Federación Rusa, fue escenario de una de las experiencias políticas más importantes de la historia contemporánea del mundo.

Y es que pensar en Moscú, implica que se vengan a la mente, la imagen de la catedral de San Basilio, los zares y obviamente, Lenín. Sí, Lenín, porque para muchos en la antigua capital de la Unión de Naciones Socialista Soviéticas (URSS), aún los principios del socialismo, profesado por más de 85 años, siguen en el vocablo de las personas que vivieron ese sistema, sistema que hoy muchos añoran.

Fuente: Prensa Presidencial / Thomas Ramírez Salas